Lógica Analógica

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Política

Porra electoral 21D

Para aproximarme a los resultados, he hecho un par de cálculos por separado. En cada caso he utilizado criterios no contradictorios, pero sí algo diferentes, por lo que obtengo resultados algo distintos.

Primera porra:

La primera porra la baso más en intuiciones y, por supuesto, en lo que indica la demoscopia. Aún así, para entender bien los resultados que propongo, hay que asumir algunos principios en los que baso mis expectativas:

  • Asumo que la participación va a subir, tampoco en los términos que algunos medios insisten. Mi cálculo se basa en casi un 78%. Implica 3 puntos más de participación y una participación de los residentes alrededor del 81% (esta cifra es la que nos darán la noche de las elecciones).
  • Sabemos, grosso modo, que el 1 de Octubre participaron más de 2,25 millones de personas, de los cuales, más de 2 millones votaron sí. Algunos votos no se contabilizaron porque fueron requisados. Sólo que entre los votos requisados y la gente que se quedó en casa por miedo a votar rozaran el 10%, estaríamos hablando de unos 2,2 millones de síes y 2,5 millones de soberanistas.
  • La mayor parte del voto soberanista no independentista irá a CeC y la mayoria del voto del sí irá a JxC, ERC y CUP. Parte del sí irá a CeC.
  • JxC tiene el candidato más atractivo del soberanismo y ERC más credibilidad. No sólo por la independencia. También les es más fácil explicar su pasado.
  • Entre el unionismo, C’s no se percibe como tan casposo como el PP y el PSC va a recuperar voto, además de rascar buena parte del voto de Unió. De todas maneras, percibo un voto oculto superior en el PP que en C’s o PSC. De hecho, las encuestas miden un grado de voto oculto, sobre todo en C’s, que estoy convencido que no se corresponde con la realidad. Lo explico en este post.
  • CeC está en medio y, con toda la que ha caído, no parece la mejor posición para afrontar estas elecciones.

Estos son los resultados que he obtenido:

Incluso creo que me he puesto en un escenario que, en mi opinión, no es favorable al soberanismo. Los independentistas no obtienen los 2,2 millones de síes, ni la suma con comunes, tampoco llega a los 2,5. Los partidos unionistas crecen muchísimo. Aún así, el resultado que obtengo da una mayoría absoluta justa al soberanismo. Veo estos resultados como un suelo para los soberanistas.

 

Segunda porra:

El segundo escenario lo he construído en base a flujos entre partidos. En vez de hacer los cálculos en función de los anteriores criterios, me he fijado en cómo creo que pueden moverse los votos entre partidos.

  • La mayor parte de JxS acabará entre JxC y ERC.
  • La mayor parte de  C’s será fiel a C’s.
  • En el PSC también creo que el voto será bastante fiel, aunque una parte pequeña creo que irá a CeC y una aún más pequeña al soberanismo (ERC).
  • CSQP perderá votos, que se repartirán entre votos prestados: indepes (a ERC), y españolistas entre PSC y C’s.
  • Al PP también le costará aguantar. Parte del voto creo que se irá a C’s y PSC.
  • CUP volverá a ceder voto a ERC, que era voto prestado.
  • Unió es una de las grandes claves. Una parte muy importante irá al PSC. Pero otra, por ideología de clase, irá al PP (españolista) y a JxC (catalanista).
  • Ya que todo el mundo está de acuerdo en que aumentará la participación, he considerado nulo el flujo de votantes de partidos a la abstención. También el flujo entre bloques.
  • Otra de las claves es la abstención. He contado con que el 20% de los abstencionistas votarán. Además, he tenido en cuenta que, entre los abstencionistas que esta vez votarán, predominan los unionistas. En las elecciones de 2015 ya se incorporó mucho voto abstencionista. Aunque en una proporción menor que entre los votantes de siempre, JxS+CUP incorporó más voto que PSC+PP+C’s. Esta vez he contado que el nuevo voto unionista será algo superior al soberanista (50% para PSC+PP+C’s y 40% para JxC+ERC+CUP). Esto nos lleva a una participación de casi el 80%.

Este es el cuadro de flujos:

En este caso, los resultados serían los siguientes:

Porra electoral por flujos 2017

Estos resultados son aún mejores para el soberanismo y, aún así, siguen por debajo de los 2,2 millones de votos. Estoy seguro que muchos unionistas piensan que los abstencionistas son todos suyos. Asumiendo la misma participación y que todo el nuevo voto fuera unionista, JxC+ERC+CUP obtendrían 68 diputados, la mayoría absoluta. ¿Y si sólo el 30% del nuevo voto fuera independentista? Haría falta una participación superior al 85%, que implica un 87,5% de participación entre los residentes en Catalunya. Las dos cifras me parecen imposibles.

 

Porra definitiva

Así, he hecho una porra media entre los dos resultados, que es la siguiente:

Porra Elecciones catalanas 2017

Los pequeños cambios responden a:

  • Entre JxC y ERC intuyo que el nombre de Puigdemont tiene mucho peso. La CUP creo que resistirá y que, incluso, una parte pequeña del voto de JxS lo recogerán.
  • Entre el PSC y C’s también debía escoger entregar un escaño a uno u otro y he optado por C’s por el efecto bandwagon, es decir, por la percepción de victoria que se respira a su alrededor.

El día 21, ya no podremos especular más. Entonces hablaremos lo algo aún más imprecedible y difícil de gestionar: ¿cómo administrar los resultados?

Política

Las encuestas del 21D

Encuesta La Vanguardia 10/12/2017

(Encuesta de La Vanguardia del 10/12/2017)

Las encuestas de estos días apuntan 3 tendencias claras: C’s y PSC suben muchos escaños, la mayoría independentista no está garantizada y el PDCat recupera posiciones respecto a ERC. Tengo reservas respecto a las previsiones que hacen. Trataré de desarrollar de dónde surgen mis dudas.

La participación

Se apuntan participaciones de hasta el 85%. Son cifras mucho más altas que se han dado siempre. Estas elecciones serán especiales, pero las de 2015 también lo fueron y la participación fue del 74,95%.

Además, estos datos tienen algo de engañoso. Esta cifra incluye los votantes residentes en Catalunya y los residentes fuera de España con derecho a voto. Si analizas cuál fue la participación de los residentes en Catalunya, la participación sube al 77,44%. Si queremos llegar al 80% de participación, necesitamos que los residentes aumenten su participación 2,56 puntos, una subida del 3,3%. Es creíble.

En cambio, el voto exterior sólo participó el 7,45%, lo que significa que debería multiplicar por 10 su participación. Es verdad que el número de personas respecto al total es pequeño (3,5% del censo). Pero, en estas cifras de participación tan altas, una parte pequeña desmovilizada obliga a grandes incrementos en la que sí lo está. Para llegar al 80% de participación, o se incrementa el voto exterior una barbaridad, o la participación en Catalunya ha de superar en mucho el 80%. En 2015 y para llegar al 80% de participación, hubiera hecho falta una participación del 82,68% de los residentes en Catalunya. Supone una subida de 5 puntos. Superar mucho estas cifras, no parece realista.

El censo

Este año el censo aumenta en 43.130, de los cuales 28.779 en el extranjero. El censo aumenta en un 7’7% y más de la mitad está en el colectivo que hemos dicho que vota menos. Por tanto, una nueva barrera para incrementar la participación.

Mucha de estos nuevos votantes son gente joven, donde el apoyo al soberanismo es mucho más alto que la media. Además, durante estos años, habrá muerto gente mayor (en Catalunya, mueren unas 60.000 personas cada año), donde el unionismo recibe más apoyos. Parece razonable pensar que esta nueva parte del censo sea, mayoritariamente, soberanista. Y no sobre el incremento neto (los 43.130), sino sobre los muchos más necesarios para compensar las muertes.

El trato de los datos

La tercera es la «cocina» que hacen de los datos. En las encuestas, PSC y C’s suman un crecimiento de casi 10 diputados. Estos no se explican por las caídas de Comunes y PP, por lo que sólo caben 3 explicaciones.

1. Flujo de voto soberanista a voto unionista
Si el voto entre bloques, soberanistas y unionistas, fuera permeable, esta podría ser una explicación. Pero no lo es. Los votantes de un lado y otro mueven su voto entre partidos de perfil nacional idéntico, pero no abandonan una identidad para abrazar la otra, al menos no de forma notable. Por tanto, queda descartada.

2. Ley d’Hondt

La ley d’Hondt no es del todo proporcional. Si hay una fuerza con muchos votos, tiende a beneficiarla. Como JxS obtuvo casi el 40% de los votos y este paquete de votos se lo van a repartir dos partidos, algunos defienden que se beneficiará al resto de partidos. Por supuesto, entre ellos C’s y PSC.

Pero este efecto fue nulo en las pasadas elecciones. He probado de repartir de forma equitativa los votos entre ERC y PDCat y la suma de diputados que obtienen es la misma.

Hondt Catalunya 2015

Quizás repartidos de alguna otra forma, subiría o bajaría algún diputado. En ningún caso, justificaría el crecimiento de PSC y C’s.

 

3. La mayoría silenciosa

Sólo nos queda que todo el nuevo voto y el de Unió sea para ellos. Las encuestas llegan a esta conclusión a través de la «cocina». Es verdad que el PP, C’s y ahora también el PSC son los partidos con más voto oculto. Es lo que jusificaría que, aunque sólo el 7% de los ciudadanos dicen que votarán C’s en la encuesta del CIS, le otorguen una intención de voto del 18,2%.

He aquí la famosa «mayoría silenciosa». Ya se utilizó durante años para explicar el diferencial de participación entre las elecciones catalanas y las españolas. También explicaba el voto dual; los catalanes votan más fuerzas catalanistas en las catalanas y más españolistas en las generales.

Lo que sucede es que, como hemos visto, en las elecciones de 2015 ya subió la participación y se superó las participaciones de las españolas. El «nuevo voto» quizás era silencioso, pero no era unionista. O no tanto como se esperaba. El nuevo voto JxS+CUP era superior al nuevo voto PSC+C’s+PP, aunque en un porcentaje menor que entre los votantes “de toda la vida”. Si asumimos que la participación puede subir entre 2 y 5 puntos, es una barbaridad pensar que será todo voto unionista.

 

El 8 de octubre

Creo que el error fundamental de las encuestas se esconde en la sobre estimación del voto oculto del PSC y, sobre todo, de C’s. Las correcciones al alza de las fuerzas españolistas ha funcionado siempre y es correcto hacerlas. Pero creo que los correctores utilizados hasta ahora pierden utilidad tras la manifestación españolista del 8 de octubre. Allí mucha gente perdió la vergüenza a sacar la bandera española. A partir de este momento, no tiene sentido esconder el voto. Sobre todo en Ciudadanos, con un voto más joven y desacomplejado.

 

Entonces, ¿qué?

Publicaré mi porra de cara a las elecciones. Quiero acabar de afinar los resultados que estimo. Pero sí me atrevo a decir que no veo grandes diferencias con el Parlament que tenemos a día de hoy.

Política

El tacómetro sube de revoluciones

Celebració Sant Jaume

Contra pronóstico, tenemos acuerdo en Catalunya. Artur Mas cede su sitio a cambio de dos cosas: que el presidente sea de su confianza y que la CUP garantice estabilidad al gobierno en todo lo relacionado con el proceso. Y ahora sí. Las barreras en el camino del soberanismo casi desaparecen. ¿Garantiza eso la independencia? No, pero obligará a mover ficha a las instituciones españolas.

Repasemos un poco los hechos. Antes de las vacaciones ERC y CDC llegan a un acuerdo para formar Junts Pel Sí. ERC cede diluir su identidad a cambio de que Mas, aunque candidato, no lidere la lista, y de un programa de marcado carácter social. Tanto JxS como la CUP se comprometen a que, si tienen mayoría absoluta en el Parlament, iniciarán el proceso de desconexión. Si no superan el 50% de los votos, habrá que pasar por las urnas tarde o temprano.

Estos tres meses han generado un enorme desgaste emocional entre los soberanistas. La inoperancia de los políticos a los que se les ha delegado un proyecto duele entre los que les han votado. La semana pasada, la CUP rechazó a Mas. En el post anterior dije que la felicidad del unionismo demostraba que la CUP se había equivocado. En especial, se felicitaban los sectores de izquierda que esperaban comerse a la propia CUP con la leche del desayuno…

A Artur Mas se le ha humillado. Pero vista la situación, sólo tenía una opción racional: abandonar a cambio de forzar a la CUP hasta el límite. Presidente de la confianza de Mas y, sobre todo, justificar su derecho a volver después de todo esto. Jugada muy inteligente. Sólo sobraba el devolver la humillación tratando de humillar a la CUP a través del discurso. Muy desagradable.

Las reacciones de los líderes y defensores del unionismo en sus diversas formas demuestran un hecho: aún con los ojos chisposos por el cava que se han tragado esta semana, el acuerdo los deja en una situación muy complicada. Las acusaciones de fraude es de las cosas más psicodélicas que he leído en tiempo.

Lo que firman JxS y la CUP no es un acuerdo de investidura sino de legislatura. Los acuerdos de legislatura requieren un acuerdo de gobierno y estabilidad parlamentaria. Durante estos tres meses se ha discutido muchísimo de política, aunque alguno parece no haberse enterado. Lo último que se ha negociado es un plan de choque social con partida presupuestaria. Con partida presupuestaria. Insisto porque en nuestro país los fuegos artificiales legislativos son habituales.

También utilizan otro argumento; a Puigdemont no lo ha votado nadie. No. Ni a Mas. Ni a Rajoy, ni Zapatero, ni Aznar… En España estamos en un sistema parlamentarista. Esto significa que no votamos a un presidente sino un parlamento que escoge a un presidente.

Dicen también que el acuerdo es porque el soberanismo sabía que estas elecciones irían peor. Probablemente. Con ello interpretan que el soberanismo ha perdido apoyo social. Discrepo. Lo que ha perdido apoyo son sus representantes, que durante 3 meses han dado la sensación que fallaban a su electorado.

Algunos hablan de fraude de ley. No soy jurista. Si no me equivoco, esto implica utilizar una ley para infringir otra. Es decir, nos avisan de lo obvio; el soberanismo está dispuesto a saltarse la ley. En eso tienen razón. Llevamos avisándolo años porque creemos que la ley es absolutamente injusta. Legitimidad vs. legalidad. De lo que ha ido esto desde el principio…

Lo que es de traca es que algunos de los que nos acusan llevan años defendiendo a los okupas, a los insumisos de la mili, a los que han practicado la eutanasia activa, la retroactividad de la dación en pago, y a los que se saltan la ley en pos de lo que consideran un bien superior. En esto, se cogen de la mano con los que defienden a los médicos que se saltan la ley porque alguna intervención va en contra de su moral. Está claro que la moralidad de saltarse la ley también va por barrios.

Ahora el soberanismo puede apretar el pedal del gas. Ya analizaré en otros posts el escenario que veo. Sí avanzo que veo pocos obstáculos en el camino del soberanismo. Se ha pactado un camino para llegar y políticas sociales a aplicar de mientras. Habrá estabilidad parlamentaria.

Se abrirá un proceso constitucional en forma de debate público. Santiago Vidal lo ha explicado para quien ha querido escucharle. Estoy seguro que sumará apoyo social, sobre todo del espacio de Podemos. ¿Qué hará Podemos? ¿Votar en contra del plan de choque? ¿Esa es su alternativa?

Las instituciones españolas sólo tendrán dos opciones: hacer una propuesta que contrapese la catalana o actuar con beligerancia. La primera necesariamente ha de pasar por las urnas. La beligerancia puede salirles bien, pero lo dudo. Lo más probable que se les gire en contra.

La realidad es que este acuerdo garantiza la victoria del soberanismo. O independencia u oferta española con cara y ojos. Esto se acelera. Abrochense los cinturones.

Política

Mejor solos

Asamblea CUP

No lo voy a negar. Estoy jodido. Estoy dolido y decepcionado. Mucho. Estaba convencido que la decisión de la CUP sería otra. Vayamos por partes.

Aunque el primer impacto que tuve de los resultados de las elecciones catalanas era que el soberanismo lo tenía difícil, una segunda lectura me hizo verlos de una nueva manera. Cierto que sólo faltaron 2000 votos a JxS para que investir a Mas hubiera sido sencillo. Pero la necesidad de subir a la barca a la CUP tenía aspectos muy positivos: el proceso con todo el espectro catalanista desde el centro derecha hasta la izquierda era invencible.

Junts Pel Sí arrastró a CDC hasta posiciones de izquierdas impensables un par de años antes. Eso fue trabajo de ERC, que generosa en el pacto con Mas forzó algunas propuestas de carácter social. Un poderoso nudo entre los dos partidos principales del Parlament. Así, Mas ha acabado defendiendo en su discurso de investidura el decreto de pobreza energética, el carácter social de algunas reformas importantes, y hasta la renta básica universal.

Frente a eso, ya dije que la CUP debía optar entre aplicar políticas que ha defendido siempre o no investir a Mas. Entre cumplir su promesa de no hacer presidente al líder de CDC o la de acelerar el proceso.

Quiero dejar claro antes de seguir que considero obvio que la CUP estaba legitimada para tomar la decisión que les pareciera oportuna. El paternalismo, cuando no desdén con el que se les ha tratado han rozado lo patético. Pero esto no les exime del análisis y de la crítica. Si quieren participar de la política han de entender que forma parte del juego.

Todos sabemos que la CUP es un partido anticapitalista y asambleario. Nada más pasar las elecciones, el discurso de Antonio Baños insistía en algo que me parece inteligente: ellos son anticapitalistas, sí. Pero los resultados decían que la población no lo es. Frente a eso, decía, la CUP sabrá encaminar sus propuestas a escenarios socialdemócratas que recojan la esencia de sus posiciones.

Después del discurso de investidura de Artur Mas, la CUP exigió un plan de choque contra la pobreza. Junts Pel Sí accedió. Es verdad que no con los importes que exigía la CUP. Pero, ¿qué es si no negociar? La CUP exigió otro presidente. No querían que Mas tuviera tanto poder. Mas no cedió la presidencia, pero si buena parte de sus atribuciones. Negociar, negociar, negociar.

La CUP debía optar entre aplicar algunas de las políticas que ha defendido, llegar más lejos de lo que jamás podrían haber soñado, o mantenerse en el no a Mas. Es la diferencia entre la realpolitik o la comodidad del desprecio al rival disfrazado de convicción. Entre sentar las bases para llevar a cabo la renta básica o el personalismo en negativo. Si la nueva política es plantarse en convicciones inamovibles, ¡bendita vieja política!

Y en este escenario, ¿quién gana y quién pierde? Sólo hay que ver en qué casas brindan con mejor cava. El escenario está tan movidito que de aquí a marzo pueden pasar mil cosas. Pero hoy por hoy, en Can Podemos hay sonrisas y alegría. Cava caro a raudales. En Can Ciudadanos, sonrisa medio torcida.  Después de lo que ha pasado en Madrid… En Can CDC la camisa no les toca el cuerpo. Si ERC no quiere reeditar el pacto, tienen un problema grave. Eso hace que gravite mucha responsabilidad en Can ERC. Desagradable situación para ellos también. El PSC y el PP son tan residuales que, aunque estoy seguro que les preocupa volver a las urnas, es irrelevante. Y en Can CUP… Dudo que se hayan planteado seriamente la pinza que con seguridad les viene ahora entre JxS o ERC y Podemos.

Lo peligroso de reeditar JxS es la repetición de un escenario parecido reduciendo el peso de la CUP y aumentando el de Podemos. Lo peligroso de no hacerlo es dejar colgados a los candidatos voluntarios que se mojaron en las elecciones de septiembre. Y, en el supuesto probable que CDC no gané. la incertidumbre de ver quién toma el rumbo del partido para sustituir a Mas.

En alguna ocasión he dicho que el proceso sólo podía paralizarse a causa de conflictos internos del soberanismo. Aquí lo tenemos. Muchos hemos defendido que este camino no tiene sentido sin una síntesis de los que defendemos la soberanía catalana. Diciendo no a Mas, la CUP no sólo ha dicho que no lo quiere de presidente. También ha enviado el mensaje que, con según quién, no quieren hacer este camino. El «mejor solos», las autenticidades, el «nosotros somos los de verdad», las parroquias… las trampas en la que ha caído históricamente el catalanismo.

Mensaje recibido, cupaires. Pasaremos un par de días de duelo y a levantarse otra vez. En marzo nuevas elecciones. Y aunque el futuro es incierto, seguiremos remando. No queda otra…

Política

La comodidad de la residualidad

Assemblea CUP

No es nuevo que al catalanismo le cueste encontrar puntos de acuerdo. A cada nuevo paso, añadimos nuevas dificultades. El 9N, el acuerdo de Junts Pel Sí y ahora la investidura de Mas.

Los que no somos de la CUP, hemos de reconocer que tienen toda la legitimidad para llevarnos a nuevas elecciones si no pasa lo que han defendido. Tienen un papel muy complicado. En campaña prometieron dos cosas que se han mostrado incompatibles: no investir a Mas y no parar el proceso. Hagan lo que hagan, fallarán a algunos de sus votantes.

El soberanismo tiene dos posibilidades: o encontrar una síntesis y ganar o implosionar y poner en stand by por una temporada muy larga el camino hacia la soberanía. Así de sencillo. A estas alturas, me parecen increíbles las posiciones consistentes en defender la expulsión del proceso de la CUP. También de los que defienden el fin de Mas, que es la forma de simbolizar que se expulsa a CDC y a las personas con posición de centro derecha.

Hoy esta decisión está en manos de la CUP. Les guste o no. Diga la Gabriel lo que diga. Y hay otro hecho: Junts Pel Sí ha hecho un documento con una propuesta de acuerdo. Este incluye un plan de choque social. Y la red básica universal. Y una fórmula de control total sobre la figura del presidente (con vicepresidencias que vacían de competencias la presidencia y con una moción de confianza en medio año). Todo esto suscrito por una fuerza de centro derecha. Mientas, ¿qué movimiento ha hecho la CUP?

La CUP se ha de definir. Y debería analizar los escenarios posibles. Imaginemos que vota no a Mas y vamos a nuevas elecciones. Desde el punto de vista de partido, perderán una parte de los votos que buscaban garantizar que el proceso tenía en cuenta políticas de izquierdas y, a la vez, seguía avanzando. Acabarán en Junts Pel Sí (o ERC, si se presentan por separado). Está por ver si esta vez la Colau se mojará en el proceso electoral, lo que probablemente haría daño electoral a la CUP.

Desde el punto de vista de país, el desencanto palpable de la gente haría los resultados de las hipotéticas elecciones imprevisibles. Pero sobre todo haría que los votos que se fugaran de la CUP a Podemos no trabajaran por el proceso, lo que dejaría el soberanismo sin capacidad de articularse políticamente.

Pongamos que Mas acepta el reto de la CUP y deja de optar al cargo de presidente. CDC hoy sólo tiene un activo; el presidente. De esto todo el mundo es consciente. Y algunos creen que matando al líder carismático, matas la ideologia. Es un error terrible. Efectivamente, hoy Mas es la única garantía que el proceso se hará teniendo en cuenta su sensibilidad política. Igual que hacer el proceso sin la CUP seria un error porque dejaría de interesar a una parte importante de Catalunya, apartar a Mas haría lo mismo con el centro derecha catalanista. ¿Por qué Unió va loca por nuevas elecciones? ¿Y Podemos-Iniciativa? ¿Hace falta que lo digan más claro?

Por lo que a mi respecta, si un gobierno con todos implicados me pide algo, lo haré. Si hace falta, asumiré riesgos. Ahora, si ganan los que defienden que Mas se vaya, que no cuenten conmigo. La razón es sencilla; si a un presidente que ha sido imputado por poner las urnas, que ha defendido el proceso, que le han buscado las cosquillas durante 3 años, que lo han presionado las élites españolas y también las catalanas (no olvidemos qué quieren el establishment catalán), el pueblo lo deja colgado, ¿qué me harían a mi? Que se la jueguen otros…

¿Y si la CUP encuentra la forma de dar el consentimiento a Mas? Pagarán un precio, como en el caso del no. Pero Catalunya tendría un gobierno que llevará a cabo algunas políticas que han defendido durante años (decreto de pobreza energética, inicio del proceso, e inicio de importantes políticas sociales). Posiblemente se desencadene el proceso de golpe. Veremos qué reacción tiene Madrid frente al acuerdo. Y frente a una agresión de Madrid, ¿qué hará el sector próximo al soberanismo de Podemos y sus líderes?

Mirant de huir de personalismos, la CUP ha caído en el peor de todos: el personalismo en negativo. Sin mirar ninguna de las propuestas que ha hecho para ser investido. Olvidando lo que hicieron ellos mismos la pasada legislatura.

Ahora han de resolver su propio dilema vital. La política consiste en esto: gestionar la frustración cuando tomas conciencia que, incluso con poder, las cosas no siempre son como te gustaría que fueran. O eso o vivir en la comodidad de ser residual.

Política

No-razones para votar Sí el 27S: La corrupción

Uno de los argumentos en contra de la independencia es recurrente. Los españoles consideran un mal endémico la corrupción. Uno de los grandes problemas del estado. No les falta razón.
El caso Pujol les ha venido que ni pintado. La prueba definitiva que los catalanes somos igual que los españoles. Con esto ya se convencen

Uno de los argumentos en contra de la independencia es recurrente. Los españoles consideran un mal endémico la corrupción. Uno de los grandes problemas del estado. No les falta razón.

El caso Pujol les ha venido que ni pintado. La prueba definitiva que los catalanes somos igual que los españoles. Con esto ya se convencen que la independencia no será útil. No cambiará nuestros políticos. Como si la independencia lo único que cambiaria fuera las personas que gobiernan…

En Catalunya no sólo hemos tenido uncaso de corrupción. Tenemos hasta casos probados, como el Caso Pallerols. Por cierto, siempre lo habíamos llamado Cas Treball e implicaba a una parte importante de la plana mayor de Unió. Todos indultados por el gobierno español. Casos abiertos tenemos algunos más que afectan Santa Coloma, Lloret

En fin, que sí. Que tienen razón. En Catalunya también hay corrupción.
Pero ellos no se paran aquí. Insinuan que en Catalunya hay mucha, muchísima corrupción. Les falta poco para decir que es la región más corrupta del mundo. Qué digo del mundo, del Universo.

Pues sí. Hay demasiada. Pero los datos son los datos. No dejan espacio a la subjetividad. Los índices de corrupción en Catalunya están por debajo de la media española según Transparencia Internacional. También se han hecho otros estudios que lo refuerzan.

¿Me consuelan esos datos? Para nada. Más cuando veo que tener menos corrupción que la media estatal no significa nada. Es aquello de que en el país de los ciegos, el tuerto es el rey.

No, yo querría que no hubiera corrupción. Pero la hay. Como la hay en el Reino Unido, donde un Lord ha tenido que dimitir este verano por un escándalo por drogas. Como la hay en Francia. Como la hay en Italia. Y como la hay en España, con casos como los ERE, como la Gurtel, como la Punica, como el Campeón

La independencia no acabará con la corrupción en Catalunya porque ser independiente no es la cura a la corrupción. Pero las instituciones de España me han demostrado que no saben o no quieren luchar contra los corruptos.

Lo que distingue dos países es lo que hacen con el corrupto cuando lo cazan. Me gustaría construir un país donde, al que cojan con la mano en la caja, acabe en la cárcel. La independencia no es ninguna garantía de que vayamos hacerlo pero sí abre una oportunidad que España parece no darnos.

Mientras tanto, seguimos en el país donde Pujol pudo hacer lo que le vino en gana mientras no se metió con los poderes del estado. Seguimos en un país donde se utiliza la corrupción política con finalidades partidistas. Incluso los medios catalanes se suman a la fiesta. Hace unos días, el día de la presentación de Junts Pel Sí, se realizó una operación policial en contra de CDC. El objetivo; desplazar de las portadas la presentación.

Lo consiguieron. Incluso los dos medios escritos más importantes aprovecharon para atacar a la lista.

 

El Periódico relacionó las dos noticias. Por un lado el asalto a las sedes de Convergència. Por otro, la frase destacada de Artur Mas. Que quede clara la vinculación…

En La Vanguardia desplazaron la noticia de la presentación con decenas de miles de personas a un titular menor.

El caso Pujol demuestra que la independencia no es ningún antídoto para la corrupción, como seguir en España tampoco lo es, como lo demuestra Bárcenas. Votaré sí, pero eso no acabará con todos los males de Catalunya. Aunque tendré los instrumentos para mejorar.

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Política

Falacias sobre la independencia: Por etnicismo

Los medios desde Madrid tratan de vender la imagen de que este es un proyecto étnico. Como si los Puig, los Benseny o los Fuster, quisieran acabar con los García, los López o los González. Hay que conocer muy poco Catalunya para creer algo así.

Recuerdo cuando Carod-Rovira era el líder de ERC como los medios insistían en que el político quería esconder que su padre era aragonés y, encima, guardia civil. La realidad es que, antes de la campaña de desprestigio, ya sabíamos que era así porque lo había explicado muchas veces… ¡él!

Ejemplos como el de Carod hay a patadas. Ha habido una obsesión en buscar orígenes no catalanes en gente que ha defendido la independencia como si eso fuera una contradicción. Lo que sucede es que los independentistas hemos hecho bandera de no ser pura sangre catalanes.

Raül Romeva, el candidato de Junts pel Sí, nació en Madrid. Antonio Baños, el candidato de la CUP no tiene un apellido catalán. El ya ex número uno de la CUP en el parlamento es David Fernández y ya ha explicado varias veces que su madre no es catalana.

El lugar donde se probó la inmersión lingüística fue en Santa Coloma, animado por unos padres llegados del resto de España. Los líderes de Súmate hacen bandera de sentirse españoles y, a la vez, luchar por la independencia.

El hecho de que muchos que somos nietos o hijos de gente nacida fuera de Catalunya es, en realidad, un motivo de orgullo. Alguna cosa habremos hecho bien en esta tierra si tantos recién llegados se abren a empujar un proyecto de este tipo.

Lo curioso es que son entidades españolistas las que han hecho campaña por los apellidos. También son ellos los únicos que hacen un uso constante de la palabra insultante “charnego”. No hablo de twitter, donde todos sabemos que hay de todo en todas las casas y donde todos hemos perdido más de una vez los nervios. Hablo de tribunas importantes.

También es curioso que les preocupe tanto que algunas entidades de inmigrantes muestren su apoyo al proceso. Por lo que a mi respecta, cada vez que el 9N vi entrar a un inmigrante en el colegio electoral, lo viví como un triunfo.

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Política

Falacias sobre la independencia: Eliminar el español

En algunos foros se dice que los independentistas queremos acabar con el español en Catalunya. De forma tácita, afirman que, en caso de independencia, el castellano no sobreviviría a la presión del futuro gobierno de la república catalana.

Sólo hace falta un poco de sentido común para entender que una lengua con 10 millones de hablantes no puede desplazar, ni que lo quiera, una lengua que hablan más de 400 millones. La lengua castellana es una lengua de prestigio con un poder inmenso, con una capacidad de edición de libros, publicación de revistas y periódicos, de producción de contenidos audiovisuales de todo orden contra el que sería estúpido luchar.

Además, ¿de verdad lo queremos? Mi primer apellido es aragonés. Tengo familia en Valencia y Andalucía. Tengo amigos en Madrid, en Castellón, en Galicia, en Euskadi. He estado en todas las comunidades autónomas y me faltan sólo unas pocas capitales de provincia.

Crecí leyendo libros en castellano. De todo el mundo y literatura española también. Con buena parte de la familia hablo castellano. Me he enamorado y me he emocionado leyendo y viendo películas dobladas u originales en castellano.

En el colegio me hicieron sentir como propios a Becker, Machado, Unamuno, Velázquez, Picasso, Goya… Crecí viendo La bola de cristal, he cantado miles de veces a Los Rodríguez, Celtas Cortos, Héroes del Silencio…

¿De verdad alguien cree que voy a renunciar a todo eso? ¿De verdad alguien puede creer que, si algún día tengo hijos, no voy a darles la oportunidad de aprender el castellano? Es donde están mis orígenes y una lengua que forma parte de mi presente.

El español tendrá un espacio importante en el nuevo país. No tengo ninguna duda.

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Política

Falacias sobre el independentismo: Las políticas de Mas

Algunos medios y partidos políticos insisten en que votar a Junts Pel Sí es votar a favor de las políticas de Mas. Es decir, una forma de aprobar las políticas de austeridad. Han llegado al extremo de creerse sus propias falacias, y afirman que votar a la CUP también lo es. ¡Sublime!

A lo que juegan estos partidos y prensa es a insinuar que votar a la lista de Junts Pel Sí es igual a estar de acuerdo con las políticas de Mas. Eso es falso.

Una de las virtudes de Junts Pel Sí es que ha conseguido unir muchas sensibilidades distintas. Desde luego, está la sensibilidad de los Convergents. No podemos olvidar el esfuerzo que han hecho para que podamos votar. Al final, Mas ha puesto la cara y hoy tiene una querella encima. No es el único. Sin CDC, no estaríamos donde estamos.

Discrepo de la opinión generalizada que Convergència ha recortado por gusto. En todo caso, entiendo que es discutible. Y esta es la gracia. Que votar a Junts Pel Sí no significa ser votante de CDC. Raül Romeva, el cabeza de lista, es un ecosocialista contrario a los recortes. La segunda en la lista es Carme Forcadell. Fue la presidenta de la ANC. Estuvo afiliada en ERC. La tercera persona de la lista es la Muriel Casals. Tampoco milita. Cuando lo hizo, fue en el PSUC, que acabó dentro de ICV. Es decir, ninguno de los que están por delante de Mas son votantes naturales de Convergència.

Los cabeza de lista de las diferentes provincias tampoco son históricos de CDC. En Tarragona el primero es Germà Bel, que militó en el PSC. Y en Girona el cabeza de lista es Lluis Llach, próximo a la CUP. En Lleida la lidera Josep Maria Forné, que ha sido presidente de la Federació Catalana dels Bancs d’Aliments.

Por detrás de Mas y Junqueras, la lista sigue con una amalgama de personas de las más distintas tendencias políticas. Pensar que Llach o el Pare Manel trabajan para que después Mas pueda usar la tijera es una estupidez. Nadie lo ha explicado mejor que Eduard Voltas que, en un sensacional artículo, ridiculiza esta tesis.

Lo que demuestra sus intenciones es que hagan extensiva la crítica a la CUP. En su afán por tratar de manchar todo lo que suene a independencia, demuestran que no les preocupa que Mas pueda gobernar sino que la suma de diputados a favor de la independencia llegue a la mayoría absoluta.

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